| Claro diálogo entre dos estilos arquitectónicos: el art-nouveau y el contemporáneo
El rescate y restauración de la casa prunes, en chihuahua no. 78, en la colonia roma, permitirá que se conserve su uso original.
Desde hace varios años la colonia Roma se convirtió en uno de los sitios con mayor tradición en la ciudad de México, debido a que representa el último esfuerzo de la época porfiriana por querer que la capital del país estuviera a la altura de cualquiera del mundo, al encargarle a varios arquitectos europeos el diseño de diversas obras públicas, que a lo largo de su concepción se convirtieron en inmuebles eclécticos, casas y edificios con características art nouveau, y otros con influencia nacionalista, neocolonial, funcionalistas y estética decó.
Sin embargo, la arquitectura habitacional del art nouveau, al menos en la ciudad de México, no se caracterizó en apariencia por alguna innovación de tipo espacial y quedó en algunos casos reducida básicamente a la ornamentación de fachadas. Ejemplo de lo anterior es la CASA PRUNES, que se ubica en la calle de Chihuahua número 78, obra de la compañía Arquitectura Prunes (1916), en la que la línea ondulante enmarca la totalidad de las ventanas, aparece en los canceles y puerta de acceso. En los dinteles se distingue una flor de cinco pétalos acompañada de ocho grandes hojas y en los balcones del primer nivel resaltan unas figuras que representan tallos.
Con el paso del siglo, éste, como muchos de los edificios de su estilo en la zona, fueron deteriorándose hasta quedar abandonados y al borde del derrumbe. A finales del 2004 y hasta la fecha, se llevó a cabo un proyecto de rescate y remodelación de la CASA PRUNES patrocinado por el GRUPO PEGASO, cuyo Consejo está presidido por Alejandro Burillo Azcárraga, quien de igual manera y como Presidente del Patronato del Centro de Cultura Casa Lamm, tuteló el rescate y restauración de éste último inmueble en 1993. Con ambos trabajos se efectuó el despunte de diversas labores de rescate y restauración de distintos y variados sitios de la Colonia Roma.
Por lo que hace a la fachada de la CASA PRUNES, estilo art nouveau, fue restaurada por la Arquitecta Norma Laguna, por recomendación del Instituto Nacional de Bellas Artes, quien logró conservar la ornamentación de cantera, de la que resaltan gruesos relieves ondulantes semejantes a cortinales que envuelven los vanos de puertas y ventanas. En un primer cuerpo se distingue una cornisa, la cual presenta derrames en el eje de los vanos, los derrames se articulan con una flor de cinco pétalos, acompañada de grandes hojas. En el segundo cuerpo se presentan balcones con balaustres de cantera que se soportan sobre una lanzaría vegetal. Como parte del balcón central se distinguen unas orlas serpenteantes mucho más marcadas.
La CASA PRUNES es un inmueble pequeño que originalmente constaba de 4 departamentos, 2 en planta baja y 2 en planta alta. Debido a que sus interiores se encontraban en un estado de riesgo estructural, no fue posible rescatar sus acabados, sin embargo, la primera estrategia para su recuperación consistió en reestructurar los muros existentes con elementos de refuerzo en concreto y aplanados con alto contenido de cemento.
Después se sustituyeron todos los entrepisos y se replanteó el funcionamiento de cada uno de los departamentos, conservando los muros originales pero modificando los usos que se daban en cada espacio para entonces ofrecer una mayor funcionalidad. Se adicionaron unos tapancos para que los departamentos contaran con una segunda recámara o alcoba y se decidió abrir 2 departamentos más al fondo del predio para cerrar el espacio del patio interior y así habitarlo.
Sobre las modificaciones arquitectónicas realizadas al interior y exterior de la casa original y de su parte nueva, que estuvieron a cargo del despacho Higuera + Sánchez, el inmueble se presenta ahora con acabados totalmente contemporáneos, a decir del Arquitecto Javier Sánchez, "el estilo de la casa se mantuvo en lo que se pudo restaurar de la misma, sobre todo la fachada principal que corrió a cargo de la Arquitecta Norma Laguna. En el interior construimos algunas adiciones procurando que fuera evidente su factura contemporánea, como los tapancos, aprovechando la gran altura del entrepiso. En los acabados utilizamos materiales que fueran amables al espíritu de la casa: mosaicos de pasta en los pisos y de cerámica en los baños; ventanas de carpintería y vidrios con texturas y colores. La idea era que estos materiales reinterpretaran a los originales, pero evitando que semejaran ser de aquella época, es decir, expresando su contemporaneidad".
A poco más de un año de haber iniciado las labores de rescate, recuperación y restauración del inmueble, se puede decir con agrado y satisfacción que el estilo con el que se revistió al inmueble es un claro dialogo entre ambas arquitecturas: la art-nouveau y la contemporánea, afirmó Javier Sánchez. "Creo que una manera de vivir esta gran ciudad es a través de fragmentos. La colonia Roma es un barrio que mantiene una mezcla de usos y culturas que la hacen interesante, al tiempo que facilitan la calidad de vida. Uno puede aprovechar la vasta oferta cultural y disfrutar la calidad de la arquitectura existente, así como el diseño urbano que incluye avenidas arboladas, parques y plazas, logrando con ello una vida urbana, minimizando el tiempo perdido en el automóvil, con todos los beneficios que ello puede implicar".
Para poder alcanzar los objetivos de rescate de este inmueble fue necesario contar con la aprobación del Instituto Nacional de Bellas Artes y de la Dirección de Sitios Patrimoniales de la SEDUVI, pero además, explicó Javier Sánchez, se presentó el proyecto a las asociaciones de vecinos de la colonia Roma, con la finalidad de que a través de un diálogo constructivo se fueran definiendo las posibilidades y las condiciones en que se llevaría a cabo la intervención del inmueble.
"Creo que es muy importante mencionar que la CASA PRUNES mantiene el uso original para el que fue construida. Con ello apuesta por mantener este uso aceptando modificaciones necesarias para la vida contemporánea, pero además le apuesta al futuro de los centros de las ciudades y a los barrios como el de la Roma, para que se conserven y se pueda vivir en ellos, como una parte agradable de las grandes ciudades".
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